Eructos

Eructos. Por qué se producen y cuándo hay que tratarlos.

Eructar es  emitir de forma audible por la boca aire o gases que provienen del estómago.  Aunque es un acto normal puede ocurrir con  demasiada frecuencia o volverse persistente y molesto y requerir atención médica. En la población general, hasta un 7% de personas padece de eructos excesivos o molestos. Solo cuando se vuelven muy frecuentes y molestos se consideran patológicos. La aerofagia y el eructo excesivo son dos condiciones diferentes que a menudo se confunden entre sí. En la aerofagia la ingesta voluminosa de aire produce distensión abdominal e hinchazón. Sin embargo en el trastorno de eructos excesivos el eructo es el síntoma predominante.

Eructos

Eructar es el escape audible del aire desde el esófago hacia la faringe. Hay  dos tipos de eructos: el llamado eructo gástrico y el eructo supragástrico

  • El eructo gástrico es la salida del aire desde el estómago ingerido que pasa hacia el esófago durante una relajación transitoria del esfínter que separa el esófago del estómago. Estas relajaciones se desencadenan por la distensión del estómago y permiten la salida del aire. Esto sirve como un mecanismo de descompresión gástrica evitando el paso de grandes volúmenes de gas a través del píloro hacia los intestinos.Una vez dentro del esófago la distensión esofágica causada por el reflujo de aire inicia un reflejo de  relajación del esfínter del esófago superior. Así el aire sale produciendo el eructo.Los eructos gástricos ocurren de 25 a 30 veces por día y son fisiológicos. Los eructos gástricos son involuntarios y están controlados por reflejos.
  • En los eructos supragástricos el aire no se origina en el estómago sino que se ingiere inmediatamente antes de ser expulsado nuevamente. Los eructos supragástricos no son un reflejo, sino que son el resultado de alteraciones de la conducta  humana.

Los pacientes que se quejan de eructos excesivos aislados casi sin excepción sufren eructos supragástricos.Hay pacientes que  pueden llegar a eructar hasta 20 veces por minuto. Estos pacientes a veces muestran incluso eructos excesivos durante la consulta con el médico. Los síntomas suelen empeorar  durante situaciones de estrés y se ha descrito una alta prevalencia de trastornos de ansiedad en estos pacientes. Muchos pacientes dejan de eructar mientras hablan. Se ha demostrado que la distracción también reduce la frecuencia de los eructos. Los eructos supragástricos nunca se observan durante el sueño.

Para hacer el diagnóstico generalmente es suficiente con la historia clínica, es decir con lo que el paciente nos refiere. Se sabe que los pacientes con eructos excesivos tienen invariablemente eructos de tipo supragástrico. Esta entidad puede, por lo tanto, ser diagnosticada sin la necesidad de estudios invasivos. Otro signo característico incluye la ausencia de eructos mientras el paciente habla. Aparecen cuando el médico pregunta y desaparecen cuando el paciente responde y cuando está distraído. 

 Sin embargo a veces puede ser preciso hacer una manometría esofágica con impedancia. Esta puede ayudar a distinguir el eructo supragástrico excesivo de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y la rumiación. Los pacientes con eructos supragástricos excesivos generalmente no tienen otros síntomas salvo en ocasiones síntomas dispépticos. La presencia de pérdida de peso, dolor, disfagia, acidez y regurgitación no son compatibles con eructos supragástricos excesivos y son una indicación para hacer pruebas complementarias.

No está claro qué causa el eructo supragástrico y qué hace que los pacientes comiencen este comportamiento. Algunos pacientes refieren que inicialmente eructaron a propósito para aliviar la sensación de hinchazón pero que con el tiempo perdieron el control de los eructos.

Cómo se trata Los pacientes con eructos excesivos a menudo se quejan de aislamiento social. Es importante tomar en serio sus síntomas porque a menudo sufren una disminución de la calidad de vida. Hay poca evidencia científica sobre el manejo correcto de los pacientes con eructos supragástricos. 

  • Se debe explicar el mecanismo por el que se produce el  eructo al paciente. Esto puede ser difícil porque los pacientes  suelen esperar que se encuentre un motivo orgánico que explique sus síntomas. Por ello son reacios a aceptar que se trata de un trastorno del comportamiento lo que está causando el eructo excesivo. La clave es explicar que el eructo supragástrico es un comportamiento aprendido.
  • Se ha conseguido manejar este problema con logopedas expertos a través de  ejercicios de respiración convencionales y ejercicios con la voz. El manejo fonoaudiológico es complementado con terapia cognitivo conductual. Esta tiene como objeto identificar los factores desencadenantes del síntoma y los rasgos de base de la personalidad, y trabajar en la disminución de los niveles de estrés, ansiedad y depresión.
  • Los medicamentos que reducen la tensión superficial como la dimeticona y la simeticona (Aerored y similares) no son útiles.
  • Hay un único estudio con pocos pacientes con un medicamento llamado baclofeno, que es un agonista del receptor de ácido B -aminobutírico que reduce la frecuencia de los eructos. 

Debe tenerse en cuenta que la presencia de eructos excesivos también se ha descrito  en pacientes con trastornos orgánicos  como el reflujo,  la  úlcera péptica, la pancreatitis, la angina de pecho y la colecistitis. Sin embargo, en esas condiciones otros síntomas son predominantes y permiten el diagnóstico. 

Finalmente debe recordarse que el 80% de los pacientes con dispepsia funcional tienen eructos frecuentes, aunque en ellos la molestia fundamental en es dolor en epigastrio .

Bibliografía

https://www.cghjournal.org/article/S1542-3565(12)01047-6/fulltext