Gastritis atrófica

La gastritis atrófica es una patología preneoplásica en la que hay una sustitución de células gástricas normales por tejido conectivo (atrofia) o por un epitelio diferente (metaplasia). Esto ocurre en un contexto de inflamación crónica. Es el primero de una cascada precancerosa de varios pasos, con estadios más avanzados que incluyen metaplasia intestinal, displasia y, en última instancia, adenocarcinoma gástrico. La gastritis atrófica es una afección preneoplásica común del estómago, cuya causa más común es la infección crónica por Helicobacter pylori o por autoinmunidad.

Independientemente de la causa, el diagnóstico de gastritis atrófica debe confirmarse mediante toma de biopsias durante una endoscopia.

Una revisión de la American Gastroenterological Association pone de relieve una serie de puntos clave para el manejo de esta enfermedad.

-La presencia de metaplasia intestinal en la histología gástrica implica casi invariablemente el diagnóstico de gastritis atrófica.

-El endoscopista debe reconocer las características típicas de la gastritis atrófica. Estas incluyen apariencia pálida de la mucosa gástrica, mayor visibilidad de la vasculatura debido al adelgazamiento de la mucosa gástrica y pérdida de los pliegues gástricos. Puede haber además zonas blanquecinas de mucosa.

-Cuando existen características endoscópicas de gastritis atrófica, se debe evaluar la extensión endoscópicamente. Hay que coger obtener biopsias de las áreas presuntamente atróficas / metaplásicas. Además, deben obtenerse biopsias dirigidas de cualquier otra anomalía de la mucosa.

-En pacientes con histología compatible con gastritis autoinmune, se deben pedir anticuerpos de células antiparietales y anticuerpos anti-factor intrínseco para ayudar con el diagnóstico. Se debe descartar anemia debido a la falta de vitamina B-12 y las deficiencias de hierro.

-Se debe evaluar la presencia de infección por H. pylori. Si es positivo, se debe administrar el tratamiento de H. pylori y se debe confirmar la erradicación.

-El intervalo óptimo de vigilancia endoscópica para pacientes con gastritis atrófica no está bien definido. Se debe considerar una endoscopia de vigilancia cada 3 años en personas con gastritis atrófica avanzada.

-La anemia perniciosa es una manifestación en etapas tardías de la gastritis autoinmune que se caracteriza por deficiencia de vitamina B-12 y anemia macrocítica.

-Los individuos con gastritis autoinmunitaria deben someterse a pruebas de detección de tumores neuroendocrinos gástricos de tipo 1 con endoscopia digestiva alta. Los tumores neuroendocrinos pequeños deben extirparse por vía endoscópica, seguida de una endoscopia de vigilancia cada uno a dos años.

-Se deben descartar otros trastornos autoinmunes particularmente la enfermedad tiroidea autoinmune.