¿Me van a hacer una gastroscopia o una endoscopia?

Los pacientes se plantean numerosas dudas antes de hacerse un procedimiento endoscópico. A veces las preguntas comienzan con el mismo término ¿Me van a hacer una gastroscopia o una endoscopia? ¿Tengo que tomar laxantes o basta con ir en ayunas? ¿No me podrían hacer una radiografía en lugar de la endoscopia?

El término endoscopia procede del griego y deriva de “endo” -dentro – y “skopein”- observar-. Por tanto endoscopia significa “mirar dentro”.

Por ello cualquier exploración que implique introducir una cámara en el cuerpo humano será una endoscopia, sea laringoscopia, otoscopia, broncoscopia, gastroscopia, colonoscopia..

-La endoscopia que sirve para mirar la parte alta del tubo digestivo se llama gastroscopia -en realidad un término no del todo correcto porque no se mira solamente el estómago-, esófagogastroduodenoscopia y también panendoscopia – de “pan” ,»todo» en griego-. También la llamamos los médicos endoscopia digestiva alta.

-La endoscopia que sirve para mirar el intestino grueso o colon se llama por tanto colonoscopia. Hay que saber que el colon a su vez se divide en varias partes. Y cuando se va a explorar la parte final del mismo la prueba se denomina rectosigmoidoscopia, porque el médico verá el recto y el sigma, las partes más distales del colon.

Para ver el estómago no hay que tomar laxantes. Basta con hacer un ayuno de entre 6 y 8 horas. En cambio, para ver el colon deberá tomar una preparación y llevar una dieta. Su médico le explicará lo que debe hacer.

En muchos casos le han pedido estas pruebas porque no hay mejor alternativa a las mismas. Permiten ver el posible problema directamente -úlceras, inflamaciones…- y muchas veces tratarlo -pólipos, hemorragias, zonas estrechas…- a la vez que se lleva a cabo el procedimiento.

Una pregunta frecuente es si no se puede hacer una ecografía, un escáner o una resonancia en lugar de la endoscopia. Generalmente no. La ecografía no permite ver el estómago, lo mismo que la endoscopia convencional no deja ver el hígado, la vesícula o el páncreas. Lo mismo pasa con el escáner o la resonancia, muy buenas para ver hígado o páncreas pero no el esófago, el estómago o el intestino.

Por tanto es fundamental saber por qué le van a hacer la prueba. Debe hablar con su médico y preguntarle qué le van a hacer, por qué y si alternativas. En caso de que se haya realizado previamente exploraciones endoscópicas deben explicarle cuál es el motivo de que se deban repetir.

Otro punto importante es que estas pruebas tienen algunos riesgos y no se deben realizar sin justificación. En Occidente la incidencia del cáncer gástrico es baja y por eso no se hacen gastroscopias de chequeo en la población general. Cuándo realizar una colonoscopia de chequeo dependerá de su edad, de los antecedentes familiares y de su estado de salud. Una revisión reciente ha actualizado las recomendaciones para la colonoscopia de chequeo.


Si quiere tener más información sobre estas pruebas consulte nuestro blog de endoscopia.