El hipo ocurre debido a una contracción involuntaria, intermitente y espasmódica del diafragma y los músculos intercostales. Esto provoca una inspiración repentina que termina con el cierre abrupto de la glotis, generando el sonido de «hip». El hemidiafragma izquierdo está involucrado en aproximadamente el 80 por ciento de los casos. El hipo ocurre con una frecuencia de 4 a 60 por minuto, manteniéndose relativamente constante en una persona dada.Aunque los episodios breves de hipo que duran menos de 48 horas son comunes, se sabe poco sobre la prevalencia general del hipo prolongado en la población en general.
Se cree que el hipo representa un arco reflejo que implica a varias vías nerviosas. Aunque el hipo generalmente se resuelve por sí solo, si se prolonga, puede disminuir la calidad de vida al interrumpir la alimentación, la bebida, el sueño y la conversación; exacerbar el dolor; causar insomnio, fatiga y estrés mental; o afectar negativamente el estado de ánimo. Cuando se prolonga, el hipo puede tener un impacto grave en la salud, como malnutrición, pérdida de peso y deshidratación.
Causas
Los episodios ocasionales de hipo (<48 horas de duración) típicamente no son causados por enfermedades graves; la mayoría de las personas experimenta ocasionalmente hipo breve que se resuelve solo en unos minutos. En cambio, el hipo que dura más de 48 horas es raro y puede ser causado por enfermedades graves. La mayoría de las causas del hipo prolongado son trastornos estructurales, infecciosos o inflamatorios que afectan el sistema nervioso central o los nervios vago o frénico, o sus ramas. En caso de hipo persistente se debe acudir al médico.
Las causas del hipo relacionadas con el aparato digestivo incluyen distensión gástrica, reflujo gastroesofágico, gastritis, enfermedad ulcerosa péptica, aerofagia y cáncer gástrico. Muchos casos de hipo parecen ser precipitados por la distensión gástrica, que puede ocurrir al comer en exceso, consumir bebidas carbonatadas o aerofagia (por ejemplo, debido a tragar aire mientras se mastica chicle o se fuma). Las causas esofágicas incluyen distensión esofágica, esofagitis irritativa o infecciosa, y cáncer esofágico.
Hay muchas otras causas de hipo, desde problemas respiratorios a pericarditis, pasando por algunos fármacos, alteraciones metabólicas como la diabetes o infecciones.
Tratamiento
Episodios de hipo de menos de 48 horas — El tratamiento en estos casos se centra en aliviar los síntomas. Los episodios breves de hipo típicamente no son causados por enfermedades relevante y, por lo tanto, no requieren buscar la causa.
Maniobras físicas — Las maniobras físicas parecen detener los episodios de hipo en muchos pacientes, son simples y generalmente seguras de realizar. Estas maniobras tratan de interrumpir la función respiratoria normal para causar hipercapnia, estimular o irritar la nasofaringe o la úvula, aumentar la estimulación vagal o aliviar la irritación del diafragma. Algunos ejemplos son:
- Contener la respiración durante 5 a 10 segundos (o según lo tolerado).
- Realizar la maniobra de Valsalva, manteniéndola durante cinco segundos.
- Beber a sorbos o hacer gárgaras con agua muy fría.
- Morder un limón.
- Tirar de la lengua.
- Tragar una cucharadita de azúcar seca.
- Mientras está sentado, levantar las rodillas hacia el pecho y mantener la posición durante 30 segundos a un minuto si es posible.
La posible utilidad de estas maniobras se basa informes de casos o estudios observacionales y no ha sido confirmada. Sin embargo, son fáciles de realizar y tienen bajos riesgos de complicaciones, a menos que haya una contraindicación.
Hipo prolongado — El hipo que persiste entre 48 horas y un mes se denomina «persistente» y el que dura más de un mes se llama «intratable».
El hipo que dura más de 48 horas generalmente requiere estudios para buscar la causa.
Una revisión sistemática de 2015 concluyó que el baclofeno y la gabapentina son los tratamientos de primera línea para el hipo intratable, seguidos por la metoclopramida y la clorpromazina.
Duración del tratamiento — La mayoría de los tratamientos farmacológicos se inician durante 5 a 10 días (con la excepción de los inhibidores de la bomba de protones, que se continúan durante tres a cuatro semanas). Si el hipo cesa, el tratamiento generalmente puede detenerse al día siguiente de la desaparición del hipo. Si no, el tratamiento puede continuar hasta quince días.
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