Reflujo gastro esofágico

¿Qué es el reflujo?  El reflujo gastroesofágico es el paso del contenido desde el estómago hacia el esófago. La mayoría de los episodios son breves y no causan síntomas, lesiones esofágicas u otras complicaciones. El reflujo se convierte en una enfermedad cuando causa daño macroscópico al esófago -visible con endoscopia– o produce síntomas.

¿Qué síntomas produce? La acidez es un síntoma específico del reflujo. Otros síntomas incluyen tos, asma, ronquera, dolor epigástrico, dolor torácico y regurgitación. Las complicaciones del reflujo son la aparición de estenosis o estrechez del esófago, hemorragia, perforación, aspiración y esófago de Barrett.

¿Por qué se produce el reflujo? Las causas aún no se comprenden completamente. Se cree que son la alteración, por separado o en combinación, de tres mecanismos:
    -motilidad esofágica: el esófago tiene movimientos de contracción y de propulsión. Se puede comer acostados o en ausencia de gravedad porque dichos movimientos empuja lo que comemos o bebemos hacia el estómago. Hay enfermedades en las que estos movimientos se ven alterados.
    -función del esfínter esofágico inferior. Es el músculo que separa el esófago del estómago. Se abre cuando pasa saliva, comida o bebida. Se vuelve a cerrar para impedir el paso del contenido del estómago -hecho para resistir el ácido- hacia el esófago. Se sabe que un cierre incompleto o la apertura inapropiada de este músculo contribuyen al reflujo. 
    -motilidad o vaciamiento gástrico. Si el estómago tarda más de lo normal en vaciarse se favorece la aparición de reflujo.

¿Por qué tengo reflujo si no tengo una hernia? La hernia de hiato se produce cuando la porción superior del estómago asciende hacia el tórax a través de una pequeña abertura que existe en el diafragma -hiato diafragmático-. El diafragma es el músculo que separa el tórax del abdomen. El hiato diafragmático es parte de la barrera que separa el esófago del estómago.Si se desplaza el estómago hacia el tórax, esta barrera no es efectiva y el contenido gástrico puede pasar con facilidad al esófago. Por lo tanto, la existencia de una hernia de hiato favorece el reflujo, pero no es su única causa. Cualquiera de las alteraciones mencionadas en el punto previo puede hacer que aparezca reflujo sin que el paciente tenga una hernia.

Aunque es más frecuente a partir de los 50 años, existen muchas personas de todas las edades que presentan hernia de hiato y muchas de ellas sin síntomas.

¿Cómo se diagnostica? Para diagnosticar y evaluar la enfermedad se han utilizado radiografías del tracto gastrointestinal superior, endoscopia, y las llamadas pruebas funcionales , monitorización ambulatoria del pH durante 24 horas y la manometría esofágica.

¿Hay relación entre el Helicobacter pylori y el reflujo? Mucha gente cree que el Helicobacter pylori es la causa del reflujo. Sin embargo no está demostrado que el Helicobacter tenga ningún efecto sobre los mecanismos conocidos que favorecen el reflujo. Curiosamente la erradicación del H. pylori se asocia con un empeoramiento leve del reflujo gastroesofágico en pacientes con pangastritis y mejoría en aquellos con gastritis antral. Ahora bien, si durante la endoscopia se han encontrado gastritis o úlceras causadas por el Helicobacter, debe erradicarse.

¿Cómo se puede tratar? La frecuencia y la gravedad de los síntomas pueden orientar el tratamiento de la ERGE. Los síntomas se consideran leves o moderados -graves en función de si afectan la calidad de vida. Los síntomas pueden ser intermitentes -menos de dos episodios por semana- o frecuentes -dos o más episodios por semana-.
El tratamiento dependerá de la intensidad de los síntomas, de la duración de los mismos y de los hallazgos de las pruebas complementarias.

Hay una serie de medidas generales que pueden ayudar a controlar el reflujo:

-Pérdida de peso para pacientes con ERGE que tienen sobrepeso o han aumentado de peso recientemente.
-Elevar la cabecera de la cama en personas con síntomas nocturnos o laríngeos
Medidas dietéticas: evitar cafeína, chocolate, alimentos picantes, alimentos con alto contenido de grasa, bebidas carbonatadas y menta.

Si estas medidas no son suficientes se pueden utilizar fármacos. Entre estos están los antiácidos, los inhibidores de los receptores H2 de la histamina-ranitidina, famotidina- y los inhibidores de la bomba de protones -omeprazol y derivados-. A veces se utilizan procinéticos. También existe la posibilidad de una cirugía anti-reflujo.

¿Es mejor operarse o tomar medicación? Cuando el reflujo se hace persistente y crónico el paciente se suele plantear si debe continuar indefinidamente con tratamiento o hay alternativas. En este caso se puede considerar la posibilidad de un tratamiento quirúrgico. En este enlace encontrará más información.

¿Es verdad que el omeprazol tiene muchos efectos secundarios? La aparición del omeprazol, el primero de los inhibidores de la bomba de protones o IBP, supuso un antes y un después en el tratamiento del reflujo. Otros IBP son el pantoprazol, el rabeprazaol, el esomeprazol, el lansoprazol y el dexlanzoprazol -no comercializado en España-.   Su gran efectividad mejoró la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo. Ha habido mucha controversia sobre sus posibles efectos secundarios. Sin embargo son fármacos seguros y si es necesario se pueden tomar durante periodos prolongados. No hay que hacer ningún control analítico rutinario en pacientes con uso crónico de los IBP: