El reflujo gastro esofágico (ERGE) es causado por una exposición excesiva de la piel o mucosa del esófago al ácido del estómago. El paciente puede tener diversos síntomas, desde acidez o sensación de quemor en el pecho hasta dificultad para tragar. La piel del esófago, al contrario que la del estómago, no está preparada para resistir el ácido por lo que pueden aparecer quemaduras, la denominada esofagitis, estrecheces o incluso cambios de la piel del esófago (el esófago de Barrett) que puede favorecer la aparición de cáncer de esófago. Aunque la hernia de hiato es un factor que aumenta la probabilidad de tener reflujo, éste puede aparecer se tenga o no hernia.Para curar el reflujo se debe  controlar la exposición del esófago al ácido proveniente del estómago.

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Hoy día el tratamiento médico de elección para  el reflujo son unos medicamentos denominados inhibidores de la bomba de protones, los llamados popularmente protectores gástricos. El más conocido es el omeprazol, pero hay más: esomeprazol, lansoprazol, rabeprazol, pantoprazol, dexlansoprazol. Todos tienen un mecanismo de acción similar que consiste en bloquear la producción de ácido en la célula parietal gástrica. De esta forma se produce una alcalinización del pH del estómago y aunque siga existiendo reflujo éste ya no es ácido y no hay síntomas ni lesiones de la piel del esófago. Sin embargo, el carácter crónico de la enfermedad por reflujo hace que en un número significativo de pacientes los tratamientos se tengan que tomar de por vida. Aunque la seguridad de estos medicamentos ha sido puesta en entredicho en algunas publicaciones y medios de comunicación, el omeprazol y sus derivados se usan y han usado por decenas de millones de personas en todo el mundo desde hace varias décadas y no hay casos de efectos secundarios graves.

 

Pese  a esto mucha gente prefiere otras opciones. Al final de lo que se trata de de evitar que suba reflujo o que si éste lo hace no sea ácido.

ERGE

Desde hace años se realizan cirugías antireflujo por laparoscopia, que son una alternativa al uso crónico de estos medicamentos. Aunque precisan anestesia general, el abordaje por laparoscopia (es decir a través de pequeños orificios en el cuerpo y sin tener que hacer grandes cortes ni incisiones) hace que la recuperación sea mucho más rápida que con la cirugía “abierta” convencional.

Diversos estudios han demostrado que tanto la cirugía laparoscópica como el tratamiento con omeprazol o sus derivados a dosis ajustadas a las necesidades de cada paciente ofrecen un buen control a largo plazo de los síntomas del reflujo. Ahora un nuevo artículo científico  publicado en el número de mayo de 2016 de la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology compara el uso de esomeprazol con la cirugía laparoscópica y los resultados tanto inmediatos como tras un seguimiento de cinco años. Aunque ambas opciones conseguían disminuir de manera significativa la cantidad de ácido había cierta ventaja estadística a favor de la cirugía. Es de reseñar sin embargo que el 8.5% de los pacientes operados seguían con acidez moderada a severa.  Aunque este síntoma lo podían tener el 17% de los pacientes pese a tomar esomeprazol, en el primer caso el paciente había sido sometido a una cirugía

¿Mensaje a tener en cuenta? El tratamiento quirúrgico es una opción en la enfermedad por reflujo gasto esofágico. Pero aunque suele ser efectivo no funciona en el cien por ciento de los casos. El paciente, tras ser bien informado por su médico de las opciones, es quien debe tomar la decisión final.