La enfermedad celíaca o celiaquía es una condición autoinmune en la que el consumo de gluten (proteína presente en el trigo, cebada y centeno) daña el intestino delgado. Actualmente, el único tratamiento existente es seguir una dieta estricta sin gluten de por vida. Sin embargo, esto resulta muy difícil de hacer y muchos pacientes continúan con síntomas a pesar de sus esfuerzos. Por ello, se están desarrollando nuevos medicamentos que podrían complementar la dieta.

¿Por qué se necesitan nuevos tratamientos?
Entre el 10% y 40% de las personas con enfermedad celíaca siguen teniendo síntomas incluso siguiendo una dieta sin gluten. Las razones son variadas: consumo accidental de gluten, alergias a otros alimentos, problemas intestinales adicionales o simplemente una alta sensibilidad a cantidades mínimas de gluten. Además, el gluten está presente en muchísimos productos y lugares insospechados (medicamentos, suplementos, contaminación cruzada), lo que hace extremadamente difícil evitarlo completamente.
La vida social también se ve muy afectada: comer en restaurantes, viajar o asistir a eventos familiares se convierte en un desafío constante. Más del 50% de los pacientes desearían contar con un medicamento que les permitiera tolerar pequeñas cantidades de gluten contaminante, lo que mejoraría significativamente su calidad de vida.
Estrategias terapéuticas en desarrollo
- Reducir la cantidad de gluten que llega al intestino
Se están probando varias posibilidades:
Enzimas digestivas: Medicamentos como latiglutenasa o TAK-062 que ayudan a descomponer el gluten en el estómago antes de que llegue al intestino y cause daño.
Secuestradores de gluten: Sustancias que atrapan el gluten en el intestino impidiendo su absorción.
Protección de la barrera intestinal: Medicamentos como larazotida o IMU-856 que fortalecen las uniones entre las células intestinales para reducir el paso del gluten.
- Modular la respuesta inmune
Estos tratamientos buscan «apagar» o controlar la reacción inflamatoria:
Inhibidores de transglutaminasa (ZED1227): Esta enzima modifica el gluten haciéndolo más dañino. Bloquearla ha mostrado resultados prometedores en diversos estudios, protegiendo la mucosa intestinal y mejorando los síntomas.
Bloqueadores de citoquinas: Medicamentos que bloquean las señales inflamatorias, como los anticuerpos anti-IL-15.
Budesonida: Un corticoide de liberación intestinal que reduce la inflamación, usado actualmente de forma no oficial en casos que no responden a la dieta.
- Inducir tolerancia al gluten
El objetivo ideal sería «reeducar» al sistema inmune para que no reaccione al gluten:
TAK-101: Nanopartículas que llevan fragmentos de gluten para enseñar al sistema inmune a tolerarlos.
KAN-101: Un compuesto que actúa en el hígado para promover la tolerancia.
DONQ52: Anticuerpos que bloquean específicamente el reconocimiento del gluten por las células inmunes.
Estado actual y perspectivas
Varios de estos medicamentos están en fases avanzadas de investigación clínica. El ZED1227, por ejemplo, está siendo probado en 400 pacientes con síntomas persistentes a pesar de la dieta sin gluten. Los estudios iniciales muestran que puede proteger el intestino cuando hay exposición a gluten.
Aplicaciones prácticas futuras
Estos medicamentos podrían usarse para:
-Proteger contra exposiciones accidentales al comer fuera de casa
-Tratar a pacientes que no mejoran con la dieta sola
-Como «medicamento de rescate» tras una exposición importante a gluten
-Prevenir complicaciones a largo plazo
-En casos refractarios graves que no responden a ningún tratamiento
Consideraciones importantes
Es fundamental entender que estos medicamentos NO sustituirán la dieta sin gluten, sino que la complementarán. La dieta seguirá siendo la base del tratamiento. Además, cada tipo de medicamento tiene ventajas y limitaciones diferentes, y lo que funcione mejor dependerá de cada paciente y su situación específica.
Conclusión
Aunque la dieta sin gluten seguirá siendo básica para el tratamiento de la celiaquía , el futuro es esperanzador. Múltiples tratamientos están en desarrollo y algunos podrían estar disponibles en los próximos años, ofreciendo a los pacientes mayor flexibilidad, protección contra exposiciones accidentales y mejor calidad de vida. El objetivo final es encontrar una «cura» que restaure la tolerancia al gluten de forma permanente, aunque esto aún está lejos de lograrse.
- Qué complicaciones puede dar el reflujo de ácido - 13 enero, 2026
- Tratamientos farmacológicos futuros para la enfermedad celíaca: más allá de la dieta sin gluten - 7 enero, 2026
- Obesidad y salud digestiva: nuevas opciones de tratamiento - 16 diciembre, 2025