Las enfermedades del hígado son un problema importante de salud a nivel mundial. Toda enfermedad hepática crónica (esteatosis hepática o hígado graso, hepatitis virales, hepatitis alcohólica, hepatitis autoinmune, colangitis autoinmune, enfermedades por depósito como la hemocromatosis y cualquier patología que genere un daño crónico hepático) requieren un control periódico a nivel clínico, analítico y con ecografía abdominal.
El objetivo es la detección precoz de complicaciones y de una posible mala evolución de la enfermedad que se está vigilando. El diagnóstico de la posible aparición de fibrosis hepática en estas enfermedades es el factor más importante para determinar el estadio de la enfermedad, evaluar el pronóstico del paciente y predecir las respuestas al tratamiento.
Esto es fundamental para una amplia gama de patologías , incluyendo hepatitis virales, enfermedad hepática asociada al alcohol, enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, colangitis biliar primaria, y hepatitis autoinmune. La ecografía hepática ayuda a diagnosticar con bastante precisión estadios avanzados de la enfermedad crónica hepática, como es la cirrosis. Sin embargo no permite la detección de fibrosis en estadios iniciales. La evaluación de la fibrosis hepática se ha realizado tradicionalmente con una biopsia hepática. Sin embargo la práctica clínica ha ido cambiando porque la biopsia hepática tiene varias desventajas: es invasiva; el paciente tiene que hospitalizarse para poder realizarla; se asocia con complicaciones raras pero graves; y sólo puede tomar muestras de una pequeña porción del hígado, lo que lo hace susceptible a variaciones en el muestreo. Para superar estos problemas, se han desarrollado métodos alternativos para evaluar la fibrosis hepática.
La elastografía de transición o FibroScan es una novedosa tecnología diagnóstica no invasiva que permite mejorar el diagnóstico y seguimiento evolutivo de la fibrosis hepática sin necesidad de efectuar una biopsia. No produce molestias y lo único que se necesita para realizarla es un ayuno previo de tres horas.Utiliza una vibración de baja frecuencia y ultrasonidos para medir la elasticidad hepática, que guarda relación inversa con el grado de fibrosis del hígado.
Se utiliza principalmente como una alternativa a la biopsia hepática para la evaluación de la fibrosis hepática y también para predecir complicaciones en pacientes con cirrosis.
La elastografía permite detectar fibrosis en fases iniciales e intermedias, antes de llegar a una situación de fibrosis avanzada o cirrosis. Esto es especialmente importante pues tiene un impacto claro sobre el pronóstico de la enfermedad. Una detección precoz de la fibrosis en estadios iniciales, permite iniciar, cambiar o intensificar el tratamiento, mejorando por tanto el pronóstico.
La elastografía de transición -Fibroscan-se realiza utilizando vibraciones inducidas por transductores a baja frecuencia (50 Hz) y amplitudes. Las ondas transmitidas se propagan a través del parénquima hepático. Los resultados se expresan en kPa y pueden oscilar entre 2,5 y 75 kPa [62]. Los valores de corte para diagnosticar fibrosis significativa (F≥2) o cirrosis (F4) varían según la enfermedad hepática subyacente. Sin embargo, los puntos de corte comúnmente utilizados en entornos clínicos son >7 kPa para fibrosis significativa (F2 a F4) y >11 a 14 kPa para cirrosis.
En el Hospital Parque Tenerife disponemos de esta tecnología. Si tiene hígado graso o cualquier enfermedad hepática crónica no dude en ponerse en contacto con nosotros para realizarse la prueba.
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