Icono del sitio Consulta de Aparato Digestivo: Médico Especialista en Aparato Digestivo y endoscopia. Dr Onofre Alarcón. Santa Cruz de Tenerife. Las Palmas de Gran Canaria.

Impacto de la Obesidad en la Salud Digestiva y su Tratamiento

La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, caracterizada por una acumulación excesiva de grasa corporal. Deteriora la salud general, favorece el desarrollo de complicaciones médicas y reduce la esperanza de vida. Además, tiene un gran impacto emocional. A menudo se asocia erróneamente a una falta de fuerza de voluntad, lo que genera culpa y baja autoestima en quienes la padecen. Sin embargo, se trata de una condición con fisiopatología, diagnóstico y tratamiento propios.

Un problema de salud pública en crecimiento

La obesidad constituye un problema de salud importante en los países desarrollados. Su prevalencia ha aumentado de forma alarmante en todo el mundo, siendo casi tres veces mayor que hace cinco décadas. Esta tendencia continúa al alza y se prevé que empeore en los próximos años.

En España, la prevalencia de obesidad ha crecido de manera constante . Según el informe más reciente de la Federación Mundial de Obesidad, más de 22,6 millones de adultos españoles presentan sobrepeso, con un crecimiento anual estimado del 0,9 % hasta 2035. Además, se calcula que el 46 % de los niños tendrán sobrepeso en ese año.

Impacto en la salud

La obesidad incrementa el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades, empeora el pronóstico de patologías ya existentes y constituye un factor de riesgo para numerosos trastornos crónicos. Entre ellos destacan el síndrome metabólico, que incluye diabetes tipo 2, hipertensión y dislipemia, aumentando así el riesgo de enfermedades cardiovasculares, insuficiencia renal crónica y diversos tipos de cáncer. Esto se traduce en una esperanza de vida reducida y en que la obesidad se convierta en la segunda causa prevenible de mortalidad tras el tabaquismo.

Relación con enfermedades digestivas

En el ámbito digestivo, la obesidad es especialmente relevante en dos aspectos:

  1. Hígado graso o enfermedad hepática metabólica (EHmet):
    Se define por un aumento del contenido graso en el hígado igual o superior al 5 %, en ausencia de consumo significativo de alcohol u otras causas. Esta condición puede progresar hacia esteatohepatitis, cirrosis e incluso carcinoma hepatocelular.
    El tratamiento de la obesidad, mediante dieta, ejercicio, fármacos, abordaje endoscópico o cirugía, mejora la sensibilidad a la insulina y puede revertir o frenar la progresión de la EHmet. Esto resalta la necesidad de un abordaje integral de la obesidad.
  2. Cánceres digestivos:
    Hasta un 20 % de los cánceres digestivos pueden atribuirse a la obesidad, entre ellos los de colon, esófago, hígado, páncreas y vesícula biliar. Aunque no se conoce con exactitud el mecanismo, se cree que la inflamación crónica y el deterioro del control inmunológico pueden estar involucrados. Además, la obesidad se asocia con una peor respuesta a los tratamientos oncológicos, lo que refuerza la necesidad de un enfoque multidisciplinar en el control del peso.

También se ha observado que tratar la obesidad mejora otras enfermedades digestivas, como el reflujo gastroesofágico.

Tratamiento

El tratamiento de la obesidad debe ser individualizado y no limitarse a la pérdida de peso como único objetivo. Actualmente, en España están aprobados varios fármacos para su tratamiento: orlistat, liraglutida, semaglutida y tirzepatida, los cuales han demostrado reducciones de peso superiores al 15 %, marcando un avance significativo.

Además, existen tratamientos quirúrgicos y endoscópicos, indicados en los siguientes casos:

Estos abordajes deben formar parte de un programa multidisciplinar de seguimiento, que incluya atención médica, nutricional, psicológica y, cuando sea necesario, farmacológica.

Más información en la Revista Española de Enfermedades Digestivas

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