Icono del sitio Consulta de Aparato Digestivo: Médico Especialista en Aparato Digestivo y endoscopia. Dr Onofre Alarcón. Santa Cruz de Tenerife. Las Palmas de Gran Canaria.

¿Cuántos tipos de hepatitis hay?

Hepatitis quiere decir inflamación del hígado. Hay muchos tipos de hepatitis y hay que distinguir además de su causa si el paciente tiene una hepatitis aguda o si es crónica. La afección puede remitir espontáneamente pero algunos tipos pueden evolucionar hacia una forma crónica pudiendo incluso llegar a producir fibrosis , una cirrosis o un cáncer de hígado.

Los virus de la hepatitis son la causa más frecuente de las hepatitis, que también pueden deberse a otras infecciones, sustancias tóxicas (por ejemplo, el alcohol o determinadas drogas) o enfermedades autoinmunitarias

Hay muchas otras causas de inflamación del hígado:

Cómo se diagnostica la hepatitis Algunas personas que tienen hepatitis no presentan síntomas. Otras pueden presentar:

La inflamación del hígado se diagnostica cuando un paciente tiene alteraciones de las pruebas del hígado y específicamente de unas sustancias llamadas transaminasas.Hay dos tipos de transaminasas:

  1. AST (aspartato aminotransferasa) también llamada GOT
  2. ALT(alanino aminotransferasa) también llamada GPT

También pueden estar alteradas otras pruebas del hígado: la fosfatasa alcalina, la bilirrubina y en los casos más graves la albúmina y el tiempo de protrombina

Cuando acude a la consulta un paciente con síntomas  que puedan hacer sospechar de la presencia de un trastorno de origen hepático, se procede, en primer lugar, a estudiar su historial clínico para comprobar si sigue algún tipo de tratamiento farmacológico, si presenta antecedentes familiares de enfermedades hepáticas, etcétera. Además, se someterá al paciente a una serie de preguntas destinadas a conocer sus hábitos de vida, o las actividades que desempeña que puedan ser consideradas factores de riesgo para la adquisición de la enfermedad.

El médico solicitará a continuación una analítica para comprobar los niveles de transaminasas; la presencia de niveles elevados de estas proteínas en sangre se debe a su liberación al exterior por la ruptura de los hepatocitos (células que forman el hígado) y, por tanto, indica el grado de necrosis hepática. Los mayores niveles de transaminasas se observan en los casos de hepatitis aguda mientras que, en la hepatitis crónica, las cifras no son tan altas, pero su concentración fluctúa.

Para descartar o confirmar una hepatitis de origen viral se realizan pruebas que detectan la presencia de anticuerpos específicos para cada tipo de virus. Con algunas de estas pruebas, además, el médico puede averiguar la cantidad de virus que hay en el organismo del paciente y en qué momento desaparecen tras el tratamiento antiviral

Cómo se trata la hepatitis Dependerá del tipo de hepatitis.  No existe un tratamiento específico para la hepatitis A; suele recomendarse dieta pobre en grasas, evitar el consumo de alcohol y otros tóxicos y descanso. Para las hepatitis B y C que sí pueden hacerse crónicas existen actualmente tratamientos muy efectivos

Y por supuesto en los casos concretos en que sea producida por una agente externo -alcohol, fármacos…- deben retirarse. En el caso del hígado graso es fundamental el control de peso .

Prevención de la hepatitis Según datos de la OMS, solo una de cada 20 personas infectadas con hepatitis B o C conoce su situación, lo que facilita que esta enfermedad infecciosa siga extendiéndose por todo el mundo. La prevención es la mejor opción para evitarlo, y estas son algunas recomendaciones que deben tenerse en cuenta para prevenir un contagio de hepatitis:

Actualmente existe vacuna contra las hepatitis A y B; no existe aún vacuna contra la hepatitis C. La pauta de vacunación en adultos implica una dosis inicial y una dosis recordatorio a los 6-12 meses en el caso de la hepatitis A. La vacunación habitual de la hepatitis B incluye una dosis inicial, otra al mes, y otra a los seis meses.

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