Los divertículos son pequeñas bolsas que se forman a partir de la piel o mucosa del intestino grueso o colon. Puede haber divertículos en otras partes del aparato digestivo, pero los más frecuentes y los que hacen que la gente acuda más al médico son los del colon. No deben confundirse con los pólipos, que son crecimientos celulares que protruyen hacia la luz del colon. Al contrario de los divertículos, algunos  pólipos tienen cierta capacidad de degenerar y deben se extirpados mediante una técnica llamada polipectomía.

Los divertículos sin embargo jamás degeneran en nada malo y suelen ser además asintomáticos.

divertEn la inmensa mayoría de los casos los divertículos por tanto no ocasionan ningún tipo de síntoma y son descubiertos por casualidad, por ejemplo al hacer una colonoscopia o una radiografía del colon que se llama enema opaco.En un pequeño porcentaje de pacientes los divertículos pueden inflamarse o producir hemorragias. Se ha calculado en algún estudio que menos del 5% de los pacientes que tienen divertículos padecen alguna complicación de los mismos. La complicación más frecuente de los divertículos es la diverticulitis, que en la mayor parte de los casos se resuelve con un tratamiento médico. Además el riesgo de padecer inflamación de los divertículos disminuye con la edad,al contrario de lo que se creía hasta hace poco. Sí es cierto que al ser muy frecuentes (hasta un 60% de la población tendrá divertículos a lo largo de la vida), aunque el riesgo de complicaciones es bajo para cada paciente individual, al final un número importante de pacientes las desarrolla. Cuando hay una diverticulitis puede ser necesario llevar un tratamiento con antibióticos o ingresar en el hospital para recibir los tratamientos oportunos. La cirugía electiva debe considerarse después de haber tenido al menos un ataque de diverticulitis, no por el mero hecho de tener divertículos. Operarse o no dependerá de la severidad de cuadro, de la edad y del estado del paciente. Para intentar evitar estas complicaciones se han intentado medidas preventivas, como el uso de antibióticos poco absorbibles como la rifaximima o de medicamentos antiinflamatorios como la mesalazina. Sin embargo estudios recientes demuestran que estas dos estrategias no son útiles.

Una preocupación frecuente en los pacientes a los que se les ha diagnosticado la presencia de divertículos es qué pueden comer. Tradicionalmente se les decía que evitaran los granos por la creencia de que podían impactarse en un divertículo e inflamarlo. Esta idea ha sido absolutamente descartada por numerosos estudios epidemiológicos. Así un estudio de la Universidad de Harvard hecho en 47.000 personas seguidas a lo largo de 18 años demostró que  la ingesta de nueces, maíz y palomitas de maíz incluso disminuía la posibilidad de tener complicaciones asociadas con la presencia de divertículos. No se ha demostrado que ningún alimento concreto produzca inflamación de los divertículos. Sí se cree que una dieta baja en fibra puede predisponer a que aparezcan.  Por lo tanto esa advertencia que aún hoy día le hacen algunos médicos a los pacientes con divertículos de que eviten alimentos como las legumbres y otros como el kiwi, las uvas o el tomate porque tienen semillas, no tiene validez científica alguna. Por el contrario los alimentos ricos en fibra como las frutas, los vegetales y los granos hacen que  las heces sean más blandas y ayudan a que pasen con mayor facilidad a lo largo del colon. Como se recomienda en los consejos a los pacientes con divertículos de la Clínica Mayo estos alimentos lejos de ser perjudiciales reducirán la presión dentro del tubo digestivo y por tanto la posibilidad de que se formen divertículos y de que se inflamen.