¿Son útiles para tratar el hígado graso los nuevos medicamentos para bajar de peso?

La enfermedad hepática grasa asociada a disfunción metabólica, también conocida como hígado graso o enfermedad hepática metabólica (EHmet) se ha convertido en la enfermedad crónica del hígado más común en el mundo. Su frecuencia sigue aumentando, principalmente debido a su estrecha relación con la diabetes tipo 2, la obesidad y otros factores de riesgo metabólicos. Esta enfermedad no solo afecta al hígado, sino que también se asocia a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, cánceres (dentro y fuera del hígado), insuficiencia hepática y daño renal crónico.

La enfermedad grasa del hígado incluye varias etapas: desde la acumulación de grasa en el hígado (esteatosis) hasta formas más graves como la esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (EHmet), fibrosis (cicatrización) y cirrosis. Este nuevo término reemplaza al anterior “esteatohepatitis no alcohólica” y forma parte de un nuevo enfoque más preciso para clasificar enfermedades del hígado relacionadas con la acumulación de grasa.

Hay una revisión de 202 de varias sociedades europeas- European Association for the Study of the Liver (EASL), European Association for the Study of Diabetes (EASD), European Association for the Study of Obesity (EASO)- sobre el tema. 

¿Qué medicamentos podrían ayudar?

La investigación ha explorado si ciertos medicamentos usados en diabetes u obesidad pueden también mejorar el estado del hígado en personas con EHmet. Sin embargo, aún no hay suficientes pruebas sólidas de que estos medicamentos mejoren directamente el daño hepático (evaluado por biopsia o pruebas no invasivas). A continuación, se resumen los principales grupos de medicamentos evaluados:

1. Agonistas del receptor GLP-1 (como liraglutida -Victosa,Saxenda- , semaglutida -Ozempic, Wegovy, Rybelsus- y tirzepatida -Mounjaro-)

Son medicamentos usados en diabetes tipo 2 y obesidad.

Ayudan a perder peso, a reducir el apetito y mejoran la salud cardiovascular.

Algunos estudios muestran que podrían mejorar ciertos marcadores hepáticos (como enzimas del hígado y grasa acumulada), pero no hay evidencia concluyente de que mejoren la fibrosis hepática.

En estudios con semaglutida, se logró eliminar la inflamación hepática (esteatohepatitis), pero no se logró reducir la fibrosis.

Nuevos medicamentos en estudio (como tirzepatida o retatrutida) combinan varios mecanismos para lograr pérdidas de peso similares a la cirugía bariátrica y podrían tener un efecto mayor en el hígado, aunque los estudios están en curso.

En resumen, no se recomiendan todavía como tratamiento específico para MASH, pero son seguros y útiles en personas con diabetes u obesidad.

2. Inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2)

Incluyen empagliflozina -Jardiance- y dapagliflozina -Forxiga-, usados en diabetes, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal crónica.

Producen pérdida de peso y grasa, incluida la grasa del hígado.

No existen estudios con biopsias que demuestren mejora en el hígado, aunque sí se ha observado una reducción moderada en la grasa hepática y en enzimas del hígado.

Por ahora, no se recomiendan como tratamiento para MASH, pero son seguros y útiles para tratar otras enfermedades asociadas.

3. Pioglitazona -Actos-(agonista PPAR-gamma)

Mejora la sensibilidad a la insulina y el perfil lipídico.

Ha demostrado mejorar la inflamación del hígado (esteatohepatitis), pero no hay pruebas sólidas de que reduzca la fibrosis.

Su uso está limitado por efectos secundarios como aumento de peso, hinchazón de pies, pérdida de masa ósea en mujeres y preocupaciones sobre el riesgo de cáncer de vejiga.

Por estos motivos, ha sido retirado en algunos países europeos.

No se recomienda como tratamiento principal para MASH, aunque puede usarse en algunos casos seleccionados.

4. Otros medicamentos en estudio

Lanifibranor, un medicamento que actúa en múltiples receptores PPAR, ha mostrado mejoras tanto en la inflamación como en la fibrosis del hígado en estudios preliminares. Sin embargo, puede causar aumento de peso y otros efectos secundarios similares a pioglitazona.

Saroglitazar, aprobado en India, también ha mostrado mejoras en grasa hepática e insulina, pero aún no hay datos concluyentes de biopsias.

5. Metformina

Es uno de los medicamentos más usados para la diabetes tipo 2. Su nombre comercial más conocido en España es el Dianben.

Mejora la sensibilidad a la insulina y reduce las enzimas hepáticas en estudios pequeños, pero no ha demostrado mejorar el daño hepático en EHmet

En personas con fibrosis avanzada o cirrosis, puede ayudar a prolongar la supervivencia y reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

No debe suspenderse en personas con enfermedad hepática avanzada, salvo que haya complicaciones como insuficiencia renal o descompensación hepática.

Conclusiones generales

Ningún medicamento actual ha demostrado de forma definitiva mejorar la fibrosis hepática en grandes estudios clínicos.

Los medicamentos evaluados son útiles en el tratamiento de enfermedades relacionadas como diabetes, obesidad, insuficiencia cardíaca o renal, pero su beneficio directo sobre el hígado sigue siendo investigado.

La pérdida de peso, especialmente si es importante y mantenida, puede mejorar la salud hepática, incluso si se logra con medicamentos como los agonistas GLP-1.

La recomendación actual es continuar usando estos medicamentos según sus indicaciones originales, sin considerarlos aún como tratamiento específico para MASH.

Nuevos tratamientos más prometedores (como los agonistas triples) están en desarrollo y podrían cambiar el panorama en los próximos años.

Onofre Alarcón
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