Enfermedad celíaca: mucho más que una intolerancia al gluten
Cuando pensamos en enfermedad celíaca, solemos imaginar a una persona con diarrea, pérdida de peso y problemas para digerir los alimentos. Pero la realidad es mucho más compleja.
La enfermedad celíaca o celiaquía puede aparecer de muchas formas y, en algunos casos, prácticamente no producir síntomas. Puede manifestarse como anemia, pérdida de masa ósea, alteraciones del hígado, problemas de la piel o asociarse a otras enfermedades autoinmunes.
Por eso, reconocer sus distintas formas de presentación es fundamental.
¿Qué es exactamente la enfermedad celíaca?
Es una enfermedad en la que el consumo de gluten provoca una reacción del sistema inmunitario que lesiona el intestino delgado. Como consecuencia, el organismo puede tener dificultades para absorber adecuadamente determinados nutrientes.
El gluten está presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno.
La enfermedad no afecta a todas las personas de la misma manera. Hay pacientes con síntomas digestivos muy evidentes y otros que descubren la enfermedad por una alteración en una analítica o durante una exploración realizada por otro motivo.
¿La enfermedad celíaca siempre produce diarrea?
No. Y este es uno de los conceptos más importantes.
La forma clásica puede producir diarrea, gases, heces abundantes y pérdida de peso como consecuencia de una mala absorción de nutrientes.
Pero muchos adultos presentan formas mucho menos llamativas. Pueden tener molestias digestivas leves o, incluso, ningún síntoma digestivo.
En ocasiones, la primera pista es una anemia por falta de hierro que no responde adecuadamente al tratamiento.
¿Puede existir enfermedad celíaca sin síntomas?
Sí.
Algunas personas son diagnosticadas durante una endoscopia realizada por otro motivo o mediante análisis porque pertenecen a un grupo con mayor riesgo.
Aunque aparentemente se encuentren bien, pueden existir lesiones en el intestino delgado y déficits nutricionales.
Curiosamente, algunas personas, después de comenzar una dieta sin gluten, reconocen que tenían pequeñas molestias que nunca habían considerado anormales.
¿Qué síntomas pueden hacer sospechar una enfermedad celíaca?
Los síntomas digestivos más conocidos son:
- Diarrea.
- Gases y distensión abdominal.
- Heces abundantes o difíciles de eliminar.
- Pérdida de peso.
Pero también hay manifestaciones que pueden parecer poco relacionadas con el aparato digestivo:
- Anemia por falta de hierro.
- Pérdida de masa ósea.
- Alteraciones de las enzimas del hígado.
- Determinados problemas neurológicos.
- Lesiones características de la piel.
- Alteraciones de la boca.
- Algunas alteraciones reproductivas.
Por tanto, tener pocos síntomas digestivos no descarta la enfermedad celíaca.
¿Puede afectar a los huesos?
Sí. La enfermedad celíaca puede provocar pérdida de masa ósea incluso en personas que no tienen síntomas digestivos.
La dificultad para absorber determinados nutrientes, especialmente la vitamina D, puede contribuir a este problema. También existe un ligero aumento del riesgo de fracturas.
¿Qué relación tiene con la anemia?
Es una asociación especialmente importante.
La enfermedad celíaca puede provocar una anemia por falta de hierro debido a una absorción insuficiente. En algunos pacientes, la anemia es prácticamente la única manifestación de la enfermedad.
Por eso, cuando existe una anemia por falta de hierro cuya causa no está clara o que no mejora adecuadamente con el tratamiento, puede ser necesario investigar si existe una enfermedad celíaca.
¿Puede producir problemas en la piel?
Sí. La manifestación cutánea más característica es la dermatitis herpetiforme.
Produce pequeñas lesiones agrupadas que provocan un intenso picor y que suelen localizarse en codos, rodillas, espalda, cuero cabelludo y glúteos.
Su presencia puede ser una importante pista para el diagnóstico de enfermedad celíaca.
¿Puede afectar al hígado?
También.
Algunas personas con enfermedad celíaca presentan un aumento de las enzimas del hígado sin otra causa aparente. En muchos casos, estas alteraciones mejoran después de iniciar correctamente una dieta sin gluten.
Por ello, ante una elevación de las enzimas hepáticas cuya causa no está clara, la enfermedad celíaca puede formar parte del estudio.
¿Está relacionada con otras enfermedades?
La enfermedad celíaca tiene una relación especialmente estrecha con algunas enfermedades autoinmunes.
Entre ellas destacan:
- Diabetes tipo 1.
- Enfermedades autoinmunes de la tiroides.
También se ha observado una mayor frecuencia de algunas enfermedades digestivas, como el reflujo gastroesofágico, la esofagitis eosinofílica y la colitis microscópica.
Se han descrito asimismo asociaciones con determinadas enfermedades hepáticas y con la pancreatitis, aunque algunas de estas relaciones no están completamente aclaradas.
¿Puede afectar al sistema nervioso?
Se han descrito manifestaciones como hormigueos o pérdida de sensibilidad en manos y pies, dolor de cabeza y alteraciones del equilibrio.
También se han estudiado posibles asociaciones con ansiedad, depresión y epilepsia. Sin embargo, la relación con algunas de estas manifestaciones sigue siendo discutida y los estudios disponibles no son concluyentes.
¿Qué es la enfermedad celíaca potencial?
Es una situación en la que los análisis específicos de enfermedad celíaca son positivos, pero el intestino todavía no presenta las lesiones características.
Algunas de estas personas desarrollarán posteriormente una enfermedad celíaca claramente establecida. Otras permanecerán sin lesiones e incluso pueden llegar a normalizar los análisis.
Por eso, habitualmente requieren seguimiento.
¿Todas las personas con enfermedad celíaca potencial deben eliminar el gluten?
No necesariamente.
Si existen síntomas, una dieta sin gluten puede resultar beneficiosa. En las personas que no presentan síntomas, puede mantenerse inicialmente una alimentación normal mientras se controla su evolución.
La decisión debe individualizarse.
¿Qué significa que una enfermedad celíaca sea refractaria?
Significa que los síntomas y las lesiones intestinales persisten a pesar de seguir una dieta sin gluten.
Antes de considerar que se trata de una enfermedad refractaria hay que comprobar cuidadosamente que no exista consumo inadvertido de gluten y descartar otras enfermedades que puedan producir síntomas similares.
¿La enfermedad celíaca aumenta el riesgo de cáncer?
Existe un aumento del riesgo de determinados cánceres, especialmente algunos tipos de linfoma y ciertos tumores del aparato digestivo.
Sin embargo, esto debe interpretarse correctamente: el aumento relativo del riesgo no significa que la mayoría de las personas con enfermedad celíaca vayan a desarrollar un cáncer. Para algunos de estos tumores, el riesgo absoluto continúa siendo bajo.
El riesgo parece ser mayor cuando las lesiones intestinales persisten.
¿Cuál es el mensaje más importante?
La enfermedad celíaca es mucho más que una enfermedad que produce diarrea.
Puede aparecer con síntomas digestivos muy evidentes, pero también manifestarse mediante una anemia, una pérdida de masa ósea, alteraciones hepáticas, problemas de la piel o determinadas enfermedades autoinmunes.
Y en algunos pacientes puede no producir síntomas aparentes.
Por eso, ante determinadas alteraciones inexplicadas, especialmente cuando se combinan anemia, problemas óseos, alteraciones hepáticas o enfermedades autoinmunes, conviene tener presente la posibilidad de una enfermedad celíaca.
Un diagnóstico adecuado permite establecer el tratamiento correspondiente y evitar que una enfermedad que puede pasar desapercibida durante años continúe produciendo lesiones y complicaciones.
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