Mal aliento

El mal aliento o halitosis es un problema frecuente y mucha gente cree que se origina en el estómago. Por eso con cierta frecuencia acuden pacientes con halitosis a la consulta de los especialistas en digestivo, a veces incluso remitidos por otros médicos. Sin embargo como veremos a continuación, la halitosis raramente es un problema causado por una enfermedad digestiva y  casi nunca se origina en el esófago, el estómago o el intestino.

En la siguiente tabla se mencionan algunas de las causas más frecuentes de halitosis

Tabla halitosis

La incidencia exacta de este problema no es conocida, pero varía entre el 15 y el 30% de la población  en estudios hechos en distintos países. Irónicamente, muchas de las  personas que se quejan de mal aliento en realidad no lo tienen. Debido a la dificultad para evaluar nuestro propio mal aliento millones de personas que sí lo padecen no lo saben mientras que otros a quienes les preocupa exageradamente en realidad no lo tienen. A estos últimos la medicina los llama halitofóbicos  y suponen hasta una cuarta parte de las personas que consultan a los médicos por este motivo.

El mal aliento casi nunca se origina en el esófago, el estómago o el intestino El esófago está normalmente colapsado y cerrado. Un eructo ocasional puede llevar olor desde el estómago pero la posibilidad de que se escape aire continuamente es remota. Por tanto cuando el único síntoma que refiere el paciente es mal aliento no hay ninguna necesidad de hacer una endoscopia.

¿Y entonces cuál es la causa del mal aliento? A continuación se mencionan las más frecuentes:

Cavidad oral: El mal aliento se origina en la boca en el 80-90% de los pacientes que acuden a la consulta por este motivo. Esto es debido a la acción de bacterias sobre compuestos de la saliva, restos de alimento, células descamadas de la piel, restos de sangre y mucosidad proveniente de la nariz. La acción de dichas bacterias  produce gran cantidad de gases , incluyendo compuestos de sulfuro, metilmercaptanos, hidrógeno , indol y escatol entre otras sustancias.El mal aliento de la boca procede primordialmente de la acumulación de bacterias entre los dientes y en la parte posterior de la lengua. Los dientes y muelas con arreglos parciales, abscesos dentales y zonas de la dentadura con mala limpieza pueden ser también origen de mal aliento.  La halitosis empeora cuando la boca está seca, posiblemente porque los gases son más volátiles y la limpieza que produce  la propia saliva es  mínima. Que haya menor  flujo de saliva puede deberse a distintos medicamentos, a problemas en las glándulas salivales o a respirar continuamente por la boca.

Nariz:El segundo lugar más frecuente de origen del mal aliento son las fosas nasales , entre el 5 y el 8% según distintos estudios. Puede ser debido a una infección como la sinusitis o a un problema que afecte a la circulación del aire o la producción de moco, como la presencia de pólipos. También puede haber pacientes sin alteraciones aparentes que sufran de mal aliento originado en la nariz. Una rinoplastia previa y el uso frecuente de esprays nasales también puede ser la causa de la halitosis.

Amígdalas:  son el origen de la halitosis en un pequeño porcentaje de los casos.Algunos pacientes cuando tosen  tienen pequeñas piedrecillas en la lengua o las amígdalas  que tienen un olor intenso. Son los llamados tonsilolitos que se originan en las criptas de las amígalas, pero no son la causa de la halitosis.

Otras enfermedades  pueden causar mal aliento, incluyendo infecciones bronquiales y pulmonares, fallo renal, fallo hepático, distintos tumores, alteraciones metabólicas y bioquímicas, pero son raras en los pacientes que consultan únicamente pro halitosis  y generalmente se acompañan de otros síntomas más graves que son los que hacen que el paciente acuda al médico.

Tabaco: Además de manchar los dientes y ser perjudicial para la salud en general, el tabaco puede causar mal aliento. El tabaco reduce la capacidad para saborear los alimentos e irrita los tejidos de las encías. Los fumadores son más propensos a padecer enfermedades  de las encías y están expuestos a un riesgo mayor de desarrollar cáncer de boca entre muchas otras enfermedades.

Algunos alimentos: Ejemplos comunes de alimentos y bebidas que pueden provocar mal aliento incluyen las cebollas, el ajo, el queso, el pastrami, determinadas especias, el jugo de naranja y las gaseosas. Una vez que se digieren estos alimentos, los aceites que contienen son absorbidos al torrente sanguíneo y transportados a los pulmones. El olor se emite en el aliento.

La mejoría de la halitosis tras la toma de antibióticos para problemas gástricos (por ejemplo gastritis por Helicobacter) no significa que el estómago sea el origen del mal aliento, ya que la halitosis mejora en general tras la toma de antibióticos por cualquier otra enfermedad no digestiva. Esto es debido a que muchos casos de halitosis se originan por bacterias de la boca sensibles a los mismos  antibióticos. Aunque hay algunos estudios que sugieren una posible relación entre halitosis y H pylori en otros no se ha demostrado por lo que no hay datos concluyentes al respecto.

Tratamiento

Los pacientes con una causa identificable de halitosis (por ejemplo enfermedades de las encías, de los dientes, goteo post nasal, enfermedades sistémicas) deben ser tratados de dichos problemas. Muchos casos de halitosis pueden mejorar con las siguientes medidas:

  • Un cuidado dental adecuado e higiene de la boca, incluyendo el uso diario del hilo dental. Asegúrese de cepillarse la zona que se encuentra entre las encías y los dientes, además de todas las superficies de los dientes.
  • Limpieza de la parte posterior de la lengua. Cada vez que se cepille los dientes, use el cepillo de dientes para limpiarse la superficie de la lengua.
  • Hacer gargarismos con algún antiséptico bucal, especialmente antes de acostarse.
  • Hacer una dieta rica en fibra.
  • Masticar chicle sin azúcar de vez en cuando para favorecer la producción de saliva si la boca está muy seca o después de las comidas.
  • Beber suficiente agua.
  • Disminuir la toma de café y alcohol.
  • Evitar el tabaco
  • Si usa dentaduras postizas removibles, quítelas por la noche. Cepille las dentaduras postizas y remójelas por la noche en una solución desinfectante. Los aparatos ortopédicos también deben limpiarse. Siga las indicaciones de su dentista.

Más información

http://www.uptodate.com

Institutos Nacionales de la Salud de USA

Asociación Americana de Médicos de Familia

Asociación Dental Americana