Hepatitis significa “inflamación del hígado” y es por tanto un término que define un estado del hígado (inflamación ) pero no la causa del mismo dado que hay múltiples causas de hepatitis.

Hepatitis¿Cómo se diagnostica una hepatitis? La inflamación del hígado se diagnostica mediante análisis de sangre. No hay ninguna otra prueba , ni una ecografía (ultrasonido) ni un escáner TAC ( tomografía axial computerizada), que permita diagnosticar una hepatitis, aunque estas pruebas se suelen pedir también en los pacientes con hepatitis de forma complementaria. En el análisis de sangre de los pacientes con hepatitis se observará generalmente un aumento de las denominadas “transaminasas” y esto es lo que permitirá obtener el diagnóstico de la inflamación del hígado o hepatitis. Por lo tanto cualquier cosa que produzca una elevación de las transaminasas (medicamentos, alcohol, virus…) producirá una hepatitis, aunque en ocasiones se suele pensar que todas las hepatitis son infecciosas.

Hay dos transaminasas, la GOT (también llamada AST) y la GPT (también llamada ALT). Las transaminasas son enzimas, sustancias del hígado que intervienen en distintas reacciones químicas que se llevan a cabo dentro de ese órgano. Su valor normal no suele exceder de 40 U/l. En una hepatitis aguda pueden llegar a estar por encima de 1000. El estado del hígado también se puede valorar mediante otras pruebas (GGT, TP, fosfatasa alcalina, albúmina, bilirrubina..) pero únicamente las transaminasas nos dirán si el hígado está inflamado o no. Sin embargo debe tenerse en cuenta que puede haber casos en los que los pacientes tenga una hepatitis con transaminasas normales. Esto puede ocurrir por ejemplo en pacientes con hepatitis C crónicas. En estos pacientes el diagnóstico se hace porque los anticuerpos contra el virus son positivos, estén elevadas o no las transaminasas

¿Cuántos tipos de hepatitis hay? Son múltiples:

  1. -por virus (A, B. C. D, E, citomegalovirus…)
  2. -metabólicas: acúmulo de hierro o hemocromatosis, mala eliminación del cobre llamada enfermedad de Wilson, por exceso de grasa en el hígado (esteatosis hepática)
  3. -de origen autoinmune (hepatitis autoinmune, cirrosis biliar primaria)
  4. -alcohol
  5. -fármacos

Además hay que tener en cuenta que algunas hepatitis (por ejemplo las causadas por el virus B o el virus C ) se pueden hacer crónicas. Otras (la hepatitis A por ejemplo) nunca se cronifican

¿Puedo tener una hepatitis si nunca he tenido síntomas? Una pregunta habitual de los pacientes es que cómo pueden tener una hepatitis crónica si nunca han tenido síntomas ni se han puesto amarillos. Lo cierto es que la inmensa mayoría de los pacientes no han tenido previamente síntomas o éstos han sido muy leves e inespecíficos (similares por ejemplo a los que produce una gripe) y el diagnóstico se hace muchas veces cuando en un análisis rutinario de sangre aparecen alteraciones de las pruebas del hígado.

¿Tengo que hacer una dieta? Salvo evitar el alcohol no se aconseja ningún tipo de dieta a los pacientes con hepatitis. Como cualquier persona, deben seguir una dieta equilibrada y variada. En caso de que la inflamación del hígado sea por exceso de grasa (la denominada esteatosis hepática) es fundamental mantener el peso en límites normales.

¿Le puedo contagiar la hepatitis a alguien? Dependerá del tipo de hepatitis. Las hepatitis víricas (A, B, C, D,E) sí son contagiosas, pero por distintas vías. La hepatitis A se transmite a través de alimentos o agua contaminados. La hepatitis C a través de sangre o derivados (plasma, plaquetas, tejidos..). La hepatitis B por la sangre, por vía materna (es decir, de una madre infectada a u hijo en el momento del parto) o por relaciones sexuales con personas infectadas. Otras hepatitis (alcohol, hepatitis autoinmunes…) no son contagiosas. Raramente (salvo el caso de hepatitis A o E) es necesario utilizar cubiertos, platos o ropa de cama diferentes. Un paciente con hepatitis por virus B o C no puede contagiar la hepatitis a nadie por compartir los cubiertos, darle la mano o un beso.

¿Cómo se transmite la hepatitis? Depende del tipo de hepatitis. Algunas no se “transmiten” nunca (por ejemplo la hepatitis autoinmune), otras se pueden adquirir a través de relaciones sexuales con personas infectadas(la B) o por sangre o derivados de la misma contaminados (B,C). Sin embargo un porcentaje importante de pacientes no tienen factores de riesgo para haberse infectado de la hepatitis y sin embargo la padecen.

Riesgo hepatitis

¿Cómo se trata la hepatitisComo hemos visto hepatitis es un término demasiado amplio,comprende múltiples enfermedades y por tanto el tratamiento es muy diverso.

  1. Hepatitis A: el mejor tratamiento es la prevención, mediante la vacuna en los niños y con medidas higiénico dietéticas (cloración del agua, sistemas de alcantarillado público…)
  2. Hepatitis B: hay vacuna contra la hepatitis B. Si un paciente no vacunado desarrolla la enfermedad se dispone hoy día de numerosos tratamientos antivirales. Hay múltiple fármacos para tratar la hepatitis B: interferón, lamivudina, adefovir, telbivudina, entecavir, tenofovir. El médico especialista decidirá cuál es el que precisa cada paciente.
  3. Hepatitis C: aunque no hay vacunas contra esta hepatitis desde hace unos años existen tratamientos que consiguen tasas de curación superiores al 90% . En el tratamiento se pueden usar también múltiples fármacos : inteferón pegilado, sofosbivir, ribavirina, ledipasvir, simeprevir, daclatasvir, asunaprevir, ritonavir, paritaprevir, dasabuvir, ombitasvir…

¿Qué me puede pasar si no me quiero tratar de la hepatitis? Las hepatitis agudas suelen tener un curso autolimitado, es decir en una gran mayoría de los pacientes se curan solas. Ocasionalmente puede necesitarse vigilancia o algún tratamiento sintomático.Otra tema diferente son las hepatitis crónicas. Especialmente la hepatitis crónica por virus B y por virus C implican una inflamación mantenida del hígado. Esto a medio-largo plazo supone un riesgo de desarrollar otras enfermedades como la cirrosis hepática o el cáncer de hígado. Por eso todo paciente con una hepatitis crónica debe ser valorado por un médico especialista para determinar qué tipo de tratamiento debe llevar

¿Mi hígado funciona mal si tengo una hepatitis? El mal funcionamiento del hígado se determina mediante una serie de índices que valorar si está trabajando bien o no. En las hepatitis el funcionamiento del hígado casi siempre es correcto, salvo en dos situaciones:

  • -una hepatitis fulminante en la que en un corto espacio de tiempo el hígado se deteriora de forma muy notable
  • -una hepatitis crónica muy evolucionada que pueda haber dañado el hígado de forma notable y producido una cirrosis

Hay varios índices que valoran el estado del hígado (Child Pugh, MELD, Maddrey…) y el médico los puede determinar para ver en qué situación está el hígado del paciente. Un nivel más alto o más bajo de las transaminasas no tiene por qué implicar un mejor o peor estado de la función del hígado.

¿Sirven de algo las limpiezas de hígado? Cada vez es más frecuente que consulten pacientes que están utilizando tratamientos de la denominada medicina alternativa o “productos naturales” naturales para tratar enfermedades del hígado. Hay que tener en cuenta que no todos los productos naturales son inocuos y algunos pueden incluso llegar a producir graves daños al hígado. Por otra parte no es posible hacer “limpiezas” hepáticas, como no es posible hacer “limpiezas del corazón” ni de los huesos… Los enormes avances que se han hecho en el tratamiento de muchas enfermedades hepáticas (como el tratamiento de la hepatitis C que es efectivo en más del 95% de los casos) no se han conseguido con productos “naturales”, ni con homeopatía (que no es más que agua con azúcar) ni con electromagnetismo. No se deje engañar por charlatanes

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