Icono del sitio Consulta de Aparato Digestivo: Médico Especialista en Aparato Digestivo y endoscopia. Dr Onofre Alarcón. Santa Cruz de Tenerife. Las Palmas de Gran Canaria.

Lo que debe saber sobre el reflujo de ácido

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE ) es una de las afecciones digestivas más comunes. Se produce cuando el contenido del estómago regresa al esófago y causa síntomas o complicaciones. Los más típicos son la acidez (ardor en el pecho) y la regurgitación (subida de ácido o comida hacia la boca). En algunos casos puede causar tos crónica, ronquera o asma, aunque no siempre el reflujo es la causa. Resumimos una revisión del Colegio Americano de Gastroenterología sobre el tema-


Diagnóstico

  1. Síntomas clásicos sin señales de alarma:
    Si una persona tiene acidez y regurgitación, sin dificultad para tragar, pérdida de peso o sangrado, se recomienda probar un tratamiento de 8 semanas con inhibidores de la bomba de protones (IBP ) una vez al día antes de desayunar.
  2. Suspensión del tratamiento:
    Si los síntomas mejoran, se debe intentar suspender el IBP. Si regresan, puede necesitarse terapia prolongada o exámenes adicionales.
  3. Endoscopia digestiva alta:
    Se recomienda en personas con dificultad para tragar, pérdida de peso, sangrado, o si los síntomas no mejoran con IBP. También para detectar esófago de Barrett, una complicación que puede aumentar el riesgo de cáncer.
  4. Estudios de reflujo (pH o impedancia):
    Si el diagnóstico no es claro y la endoscopia es normal, se puede medir el ácido en el esófago (sin tomar IBP) para confirmar el reflujo.
    No se recomienda hacer este examen en personas con daño grave del esófago ya comprobado.
  5. Otros estudios:
    No se recomienda la radiografía con bario para diagnosticar reflujo.
    La manometría esofágica (medición de la fuerza de los músculos del esófago) no sirve para diagnosticar ERGE, pero se usa antes de una cirugía antirreflujo para descartar otros problemas como acalasia.

Tratamiento

El tratamiento tiene varios componentes: cambios en el estilo de vida, medicamentos, y en algunos casos cirugía o procedimientos endoscópicos.

1. Cambios en el estilo de vida

2. Tratamiento farmacológico

Los medicamentos principales son los inhibidores de bomba de protones (IBP ) como omeprazol, pantoprazol, esomeprazol, lansoprazol o rabeprazol.

Si una persona no mejora con un IBP, se puede cambiar a otro, pero no se recomienda hacer más de un cambio.

Otros medicamentos:

3. Tratamiento en el embarazo

Primero se recomiendan medidas de estilo de vida. Si no son suficientes, se pueden usar antiácidos, alginatos o sucralfato, y luego H2 bloqueadores o IBP (excepto omeprazol, que es categoría C de la FDA).


Síntomas extraesofágicos

A veces el reflujo causa o agrava tos, ronquera, dolor de garganta o asma, pero no siempre es el origen.
Por eso, antes de atribuir estos síntomas al reflujo, se deben buscar otras causas (problemas de garganta, pulmones o alergias).


Tratamiento quirúrgico o endoscópico

La cirugía antirreflujo puede considerarse cuando:

Opciones:


Seguridad de los IBP a largo plazo

Aunque se han publicado estudios que asocian los IBP con problemas como infecciones intestinales, osteoporosis, insuficiencia renal o demencia, no se ha comprobado una relación directa.
Los beneficios en el control del reflujo superan los posibles riesgos, excepto un leve aumento en el riesgo de infecciones intestinales.


En resumen:
El diagnóstico del reflujo se basa en los síntomas, la respuesta al tratamiento y, cuando es necesario, en estudios como endoscopia o monitoreo del pH.
El tratamiento comienza con cambios de hábitos y medicamentos (principalmente IBP), reservando la cirugía para casos resistentes o complicados o para los pacientes que no quieren tomar medicación.
El uso prolongado de IBP es seguro en general, y siempre debe ajustarse a la dosis mínima necesaria.

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