Una muestra de la relevancia de la alimentación en las enfermedades del aparato digestivo es que en el número del mes de mayo de 2015 la revista Gastroenterology publica una revisión de los datos conocidos hoy día de cómo la alimentación influye en la salud y la enfermedad.

Gastrodiet

La función principal del tracto gastrointestinal es la digestión y la absorción de los alimentos. Durante los últimos años ha habido un aumento notable en el conocimiento de cómo los alimentos y los diferentes nutrientes influyen en la salud y en la enfermedad. Hoy día están teniendo cada vez mayor importancia campos de investigación en Medicina como la interacción entre el sistema inmunológico y los alimentos, los nutrientes y la flora bacteriana, la patología funcional digestiva y la dieta, la nutrición y la enfermedad inflamatoria intestinal , las enfermedades eosinofílicas, cómo el cerebro y el tubo digestivo reaccionan ante diferentes alimentos y la regulación del apetito y el peso.

En este número de Gastroenterology numerosos expertos de renombre mundial revisan distintas enfermedades y su relación con la ingesta de determinados alimentos. No se revisa en este número la interacción entre la dieta y las enfermedades hepáticas, dado que los autores mencionan que por su amplitud requeriría un número monográfico específico.

Algunos de los síntomas más frecuentes de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) , que incluyen la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn son el dolor abdominal, la diarrea y la pérdida de peso. Por eso no sorprende que tanto los médicos como los pacientes se pregunten si el tipo de dieta puede influir el inicio o la evolución de la EII.

Los pacientes con Crohn o colitis ulcerosa nos preguntan habitualmente qué es lo que pueden comer.El papel de la dieta en la EII es doble. Por un lado está la relación entre lo que comemos y la aparición de la EII.Y por otro qué dieta debe hacer un paciente si ya tiene el diagnóstico de enfermedad inflamatoria intestinal

1-Papel de la dieta en la aparición de la enfermedad inflamatoria intestinal.Aunque se sabe que tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn tienen un cierto componente hereditario, distintos estudios hechos en gemelos han determinado que la máxima contribución de los factores genéticos es de alrededor del 10% para la colitis ulcerosa y del 40% para la enfermedad de Crohn. Por lo tanto parece que los factores ambientales (dieta, bacterias…) deben de ser los de mayor  influencia en el riesgo de desarrollar una EII.

La EII aparece en personas con una predisposición genética a una alteración en la regulación del sistema inmunológico que se exponen a determinados factores ambientales. Entre estos factores la dieta y la flora bacteriana intestinal son los que podrían llegar a modificarse con mayor facilidad. Esto los convierte en blancos potenciales de tratamiento y prevención de la EII. Numerosos estudios observacionales han intentado determinar qué patrones dietéticos pueden  aumentar el riesgo de padecer una EII.Parece haber mayor probabilidad entre las personas que consumen mayores cantidades de carne y grasas, sobre todo de ácidos grasos poliinsaturados y ácidos grasos omega 6 y más baja entre los que hacen dietas ricas en fibra, frutas y vegetales Sin embargo hasta la fecha no se ha podido determinar qué alimentos deben evitarse y cuáles no.

nutrientes

La enfermedad infamatoria intestinal se asocia con alteraciones en la composición de la flora bacteriana intestinal , con una disminución de su diversidad y un aumento de la proporción de Proteobacterias y Actinobacterias. Hay controversia sobre si la EII puede ser tratada alterando la composición de la flora intestinal y apenas se está empezando a identificar las bacterias implicadas en este proceso

2.Papel de la dieta en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal: De momento el tratamiento con dieta habitual de la colitis ulcerosa es limitado y poco efectivo. En un futuro es muy probable que se pueden utilizar determinadas intervenciones sobre la dieta para tratar pacientes con EII , mantener la remisión o incluso prevenir la enfermedad. En contraste un tipo especial de dieta llamada nutrición enteral  es efectiva en algunos pacientes con enfermedad de Crohn. Sin embargo la nutrición enteral por si sola no es suficiente para controlar la inflamación y siempre será necesario llevar un tratamiento médico adecuado.Hay que tener en cuenta también que la EII, especialmente la enfermedad de Crohn puede producir déficits de nutrientes. Los déficits nutricionales pueden estar presentes hasta en un 85% de los pacientes afectos de enfermedad de Crohn , sobre todo en aquéllos con afectación extensa del intestino delgado o enfermedad de larga duración con actividad inflamatoria persistente, aunque pueden aparecer también en fases tempranas de la enfermedad.Tanto la enfermedad de Crohn como la colitis ulcerosa afectan al tubo digestivo.

Los pacientes con EII se pueden desnutrir por distintos factores:

  1. a) Disminución de la ingesta de alimentos
  2. b) Problemas de asimilación de los alimentos en el intestino
  3. c) Pérdidas de proteínas y otros elementos a través del tubo digestivo
  4. d) Aumento del consumo de energía

Por lo tanto los pacientes que padecen estas enfermedades pueden presentar deficiencias nutricionalesÉstas se pueden poner de manifiesto en forma de pérdida de peso, anemia, descalcificación de los huesos, falta de vitaminas,retraso del crecimiento en niños y adolescentes, etc. En consecuencia, los aspectos dietéticos del tratamiento de estas enfermedades tienen gran importancia, sobre todo teniendo en cuenta que en muchos casos los pacientes limitan su dieta sin una base científica sólida, como se menciona en la página Web del Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa, Geteccu.

Para el uso apropiado de la nutrición es preciso tener en cuenta el estado de nutrición del paciente, la gravedad de la enfermedad, la función del intestino y la necesidad o no de intervención quirúrgica. Aunque hasta un 50% de los pacientes con Crohn presentan intolerancia a determinados alimentos, no está demostrado que la eliminación de alimentos para mantener la remisión sea útil. Los test de alergia o sensibilidad a los alimentos no tiene importancia suficiente para justificar una dieta de eliminación basada en sus resultados. No hay fórmulas generales porque cada paciente tiene sus características específicas Es por tanto muy importante consultar con un médico especialista en Aparato Digestivo.