Colon irritable.Cómo se diagnostica.

El síndrome del intestino irritable (SII) es una enfermedad  crónica muy frecuente que reduce significativamente la calidad de vida de los pacientes. Los avances en el diagnóstico y en los tratamientos del SII se resumen en esta primera guía clínica del American College of Gastroenterology

Puede acceder al enlace completo del artículo publicado en diciembre de 2020.

El diagnóstico de sospecha de colon irritable se hace cuando el paciente tiene una serie de síntomas. Estos se llaman criterios de Roma IV y fueron establecidos por consenso de un grupo multinacional de expertos. Los pacientes con SII deben tener:  

  • dolor abdominal al menos una vez a la semana (en promedio)
  • un cambio en la frecuencia de las heces
  • un cambio en la forma de las deposiciones
  • alivio o empeoramiento del dolor abdominal relacionado con la defecación.

Aunque la distensión abdominal es un síntoma frecuente, su presencia no es obligatoria para diagnosticar con el SII.

Siempre debe tenerse en cuenta  la presencia de síntomas de alarma. Estos son la fiebre, el sangrado con las deposiciones, la pérdida de peso no intencionada y la anemia. También hay que valorar la existencia de antecedentes familiares de cáncer o enfermedad inflamatoria intestinal antes de hacer el diagnóstico de SII.En estos casos muy probablemente su médico le recomiende pruebas complementarias.

En resumen las recomendaciones del Colegio Americano de Gastroenterología para el diagnóstico del colon irritable son las siguientes:

1-Se deben realizar análisis para descartar enfermedad celíaca  en pacientes con SII con diarrea.

2-Se debe hacer una analítica con calprotectina fecal y  proteína C reactiva para descartar enfermedad inflamatoria intestinal. 

3- No hay que hacer pruebas de rutina para detectar parásitos o bacterias en todos los pacientes con IBS. 

4-No es necesario hacer una colonoscopia en pacientes con SII menores de 45 años sin síntomas de alarma ni historia familiar de cáncer de colon.

5- Se debe seguir una estrategia de diagnóstico positiva y no un diagnóstico de exclusión. Esto reduce el tiempo necesario para iniciar el tratamiento y también los costes.

6- Hay que categorizar a los pacientes según un subtipo de SII preciso para mejorar el tratamiento médico.

7- No es necesario realizar pruebas de alergias alimentarias ni sensibilidades alimentarias en todos los pacientes con SII .

8- Se deben hacer pruebas de fisiología anorrectal si se sospecha un trastorno pélvico. También en aquéllos con estreñimiento que no responde al tratamiento  médico.