Colonoscopy view showing a raised colorectal polyp and endoscope

Tipos de pólipos de colon y controles recomendados

Un pólipo de colon es un bulto que crece hacia dentro del intestino, sobresaliendo de la pared interna. La mayoría no da síntomas, pero a veces pueden sangrar, provocar molestias al evacuar (si están en el recto) o, si son muy grandes, llegar a obstruir el intestino. Existen varios tipos de pólipos, y no todos tienen el mismo riesgo de convertirse en cáncer.

Pólipos inflamatorios. Aparecen como reacción a una inflamación previa del intestino, por ejemplo en la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, o por el roce y torsión repetidos de la mucosa. No se transforman en cáncer y solo se quitan si causan síntomas como sangrado. El tratamiento principal es controlar la enfermedad inflamatoria de base.

Pólipos hamartomatosos. Están formados por tejido normal del intestino, pero desorganizado. Incluyen los pólipos juveniles (más comunes en niños, generalmente únicos y sin riesgo de cáncer si aparecen de forma aislada) y los pólipos de Peutz-Jeghers, que sí suelen asociarse a un síndrome hereditario (síndrome de Peutz-Jeghers) con mayor riesgo de varios tipos de cáncer, tanto digestivos como de mama. También existe el síndrome de Cronkhite-Canada, una enfermedad rara y grave que combina pólipos con caída de cabello, cambios en la piel y las uñas, diarrea y pérdida de peso.

Pólipos serrados. Es un grupo variado con distinto riesgo de cáncer:

  • Los pólipos hiperplásicos son los más frecuentes, suelen ser pequeños (menos de 5 mm) y están en la parte baja del colon; los pequeños no aumentan el riesgo de cáncer.
  • Las lesiones serradas sésiles (antes llamadas de otra forma) son más frecuentes en la parte alta del colon y sí conllevan un riesgo de cáncer similar o mayor al de los pólipos adenomatosos.
  • Los adenomas serrados tradicionales también aumentan el riesgo de cáncer, entre 4 y 7 veces más que no tener pólipos.
  • Cuando una persona tiene muchos pólipos serrados grandes o numerosos, se habla de «síndrome de poliposis serrada», que sí eleva de forma importante el riesgo de cáncer colorrectal y requiere vigilancia más cercana.

Pólipos adenomatosos (adenomas). Son el tipo más común (dos de cada tres pólipos) y el principal precursor del cáncer de colon, aunque solo una minoría llega a convertirse en cáncer (5% o menos en 7-10 años). El riesgo aumenta con el tamaño del pólipo, si tiene una arquitectura «vellosa» al microscopio, o si presenta células con cambios más avanzados (displasia de alto grado). El riesgo también aumenta con la edad, con el sobrepeso/obesidad, el sedentarismo y una dieta rica en alimentos ultraprocesados.

Manejo general. Cuando se encuentra un pólipo durante una colonoscopia, lo habitual es extirparlo por completo para analizarlo y buscar otros pólipos. Según el tamaño, número y tipo de pólipos encontrados, el médico decide cada cuánto tiempo hay que repetir la colonoscopia de control (vigilancia). Cuantos más pólipos, más grandes, o con características de mayor riesgo, más pronto se recomienda la siguiente revisión. Las personas con más de 10 adenomas, o con antecedentes familiares importantes de cáncer de colon, deben ser evaluadas por posibles síndromes hereditarios.

A continuación se presentan, las tablas de recomendaciones de seguimiento tras la colonoscopia (basadas en el Grupo de Trabajo de EE. UU.).


Tabla 1 — Recomendaciones de seguimiento tras colonoscopia normal o con adenomas (adultos de riesgo promedio)

Hallazgo en la colonoscopia inicialIntervalo recomendado para la próxima colonoscopia
Colonoscopia normal10 años
1 a 2 adenomas tubulares <10 mm7 a 10 años
3 a 4 adenomas tubulares <10 mm3 a 5 años
5 a 10 adenomas tubulares <10 mm3 años
Adenoma ≥10 mm3 años
Adenoma con histología tubulovellosa o vellosa3 años
Adenoma con displasia de alto grado3 años
Más de 10 adenomas en un solo examen1 año
Resección «en fragmentos» (no completa de una vez) de adenoma ≥20 mm6 meses

Nota: estas recomendaciones asumen que la colonoscopia llegó hasta el ciego con buena preparación intestinal, y no aplican a personas con síndromes hereditarios, enfermedad inflamatoria intestinal, poliposis serrada, pólipo maligno o antecedentes personales/familiares de cáncer colorrectal, en cuyo caso debe usarse el intervalo más corto posible.


Tabla 2 — Recomendaciones para la segunda colonoscopia de seguimiento, según hallazgos iniciales y de la primera colonoscopia de seguimiento

Hallazgo inicialIntervalo para 1ª vigilanciaHallazgo en 1ª vigilanciaIntervalo para 2ª vigilancia
1–2 adenomas tubulares <10 mm7–10 añosColonoscopia normal*10 años
1–2 adenomas tubulares <10 mm7–10 años
3–4 adenomas tubulares <10 mm3–5 años
Adenoma ≥10 mm, o velloso/tubulovelloso, o displasia alto grado, o 5–10 adenomas <10 mm3 años
3–4 adenomas tubulares <10 mm3–5 añosColonoscopia normal*10 años
1–2 adenomas tubulares <10 mm7–10 años
3–4 adenomas tubulares <10 mm3–5 años
Adenoma ≥10 mm, o velloso/tubulovelloso, o displasia alto grado, o 5–10 adenomas <10 mm3 años
Adenoma ≥10 mm, o velloso/tubulovelloso, o displasia alto grado, o 5–10 adenomas <10 mm3 añosColonoscopia normal*5 años
1–2 adenomas tubulares <10 mm5 años
3–4 adenomas tubulares <10 mm3–5 años
Adenoma ≥10 mm, o velloso/tubulovelloso, o displasia alto grado, o 5–10 adenomas <10 mm3 años

*Colonoscopia normal significa que no se encontró ningún adenoma, lesión serrada sésil ni cáncer colorrectal.

Onofre Alarcón