Coronavirus COVID-19: qué hago si tengo una enfermedad del aparato digestivo

Ya en una entrada anterior hacíamos una serie de recomendaciones sobre la pandemia por COVID y las enfermedades digestivas.  En esta hacemos algunos comentarios sobre tres aspectos importantes:

  • 1- ¿Produce síntomas digestivos el COVID-19? 
  • 2- ¿Debo preocuparme si tengo alguna enfermedad digestiva previa?
  • 3- ¿Qué debo hacer sin tenía alguna cita en consulta o prueba programada por mi especialista en Aparato Digestivo con anterioridad a la pandemia?

¿Produce síntomas digestivos el COVID-19?

Los síntomas digestivos, como la diarrea, la náusea, el vómito o el dolor abdominal, se encuentran comúnmente entre las características de presentación de COVID-19. Los síntomas digestivos preceden a la fiebre, la tos seca y la dificultad para respirar, que son los más característicos de esta enfermedad. Por lo tanto  el índice de sospecha debe elevarse en pacientes en riesgo que presentan síntomas digestivos.  El CoVID -19 se puede transmitir por vía fecal de acuerdo con artículos científicos publicados en revistas de prestigio como Gastroenterology .

Se sabe que pueden haber virus en las heces, pero no aún se desconoce si son infecciosos o si se han inactivado en su paso a lo largo del tubo digestivo. Aunque los primeros informes indicaron que solo alrededor del 10% de las personas con COVID-19 tienen síntomas gastrointestinales, no se sabe si puede haber también algunas personas infectadas que tengan solo síntomas gastrointestinales que hayan pasado desapercibidos como infección por el coronavirus. Las manifestaciones gastrointestinales se relacionan con la distribución de los receptores ACE2, que sirven como puntos de entrada para el virus. Los receptores son más abundantes en las membranas celulares de las células pulmonares, pero también en el íleon y el colon.

A nivel particular, se recomienda no preocuparse en caso de presentar estos síntomas, salvo que se haya estado en contacto con algún infectado o que al cuadro digestivo le sigan síntomas respiratorios. Debemos insistir en una serie de pautas en nuestro día a día para evitar el contagio, como el lavado frecuente de manos y la desinfección de zonas comunes, pomos de puertas o interruptores. Además es recomendable desinfectar la taza del váter frecuentemente y mantenerlo cerrado cuando no se esté utilizando. También se deben limpiar las superficies del baño, así como el cepillo de dientes con frecuencia. 

2- ¿Debo preocuparme si tengo alguna enfermedad digestiva previa?

Se sabe que las personas con más propensión a padecer una enfermedad grave por el COVID-19 son aquéllas de mayor edad, las que padecen enfermedades crónicas o las que reciben tratamiento inmunosupresor. En relación al aparato  digestivo han de tener precaución especial:

El resto de enfermedades digestivas (reflujo, hernias, colon irritable, piedras en la vesícula, hígado graso, úlcera gástrcia o duodenal, esofagitis eosinofílica, etc, etc)  no implican en principio un mayor riesgo de tener la infección por COVID-19 o de que ésta sea más grave.

3- ¿Qué debo hacer sin tenía alguna cita en consulta o prueba programada por mi especialista en Aparato Digestivo con anterioridad a la pandemia?

Se debe evitar acudir a los hospitales y solo hacerlo en los casos imprescindibles. En la mayoría de los centros las visitas programadas y no urgentes se están haciendo por vía telefónica. Esto permite continuar con la atención médica prevista, pero evitando riesgos para los pacientes y el personal sanitario. No dude en preguntar en su centro si esto es posible.

Finalmente en estos dos enlaces tienen una serie de hábitos saludables a seguir durante el confinamiento por el COVID-19: