En las consultas de Aparato Digestivo los pacientes nos plantean con frecuencia dudas sobre las que muchas veces existen malentendidos o creencias populares erróneas. A continuación, se resumen algunas:
- Antibióticos y el estómago: Se cree que los antibióticos son perjudiciales para el estómago debido a que algunos causan diarrea, un efecto secundario común que no se origina en el estómago, sino en el intestino. Desde los años 80, se sabe que la mayoría de las úlceras gástricas son causadas por una bacteria llamada Helicobacter pylori, y que su tratamiento incluye antibióticos. Así, los antibióticos pueden ser parte de la solución en enfermedades digestivas, en lugar de dañar el estómago.
- Protectores gástricos con cualquier medicamento: Existe una creencia extendida de que, al tomar cualquier medicamento, se debe acompañar con un protector gástrico como el omeprazol. Sin embargo, estos fármacos no «cubren» el estómago, sino que reducen la producción de ácido al inhibir la “bomba de protones”. Solo algunos medicamentos (como los antiinflamatorios) requieren de protectores gástricos debido a su acción en la mucosa estomacal. Otros medicamentos, como los antibióticos o tratamientos para diabetes, no necesitan protección adicional.
- Estrés como causa de úlceras: Aunque históricamente se pensaba que el estrés producía úlceras, hoy se sabe que el Helicobacter pylori es responsable del 80% de las úlceras gástricas y del 95% de las duodenales. En otros casos, los analgésicos antiinflamatorios y algunos tumores pueden provocar úlceras, pero no el estrés.
- Mal aliento y el estómago: El mal aliento o halitosis se origina en la boca en el 90% de los casos, debido principalmente a bacterias en los dientes y la lengua, o en menor medida, en las fosas nasales o las amígdalas. Los problemas digestivos rara vez son responsables de la halitosis, y si lo fueran, vendrían acompañados de síntomas importantes como vómitos o dificultades para tragar.
- Sangre en las heces y hemorroides: Aunque las hemorroides son una causa frecuente de sangrado rectal, otras enfermedades como los pólipos, el cáncer de colon, o la enfermedad inflamatoria intestinal también pueden causar sangre en las heces. Siempre se debe consultar al médico cuando se presente este síntoma, especialmente si está acompañado de dolor abdominal, pérdida de peso, o cambios en el hábito intestinal.
- Analítica completa: Los pacientes suelen pedir una “analítica completa”, pero en realidad existe una amplia variedad de pruebas. Los análisis de sangre deben enfocarse en las necesidades del paciente y no se realizan al azar, ya que esto puede dar resultados confusos o innecesarios. Por ejemplo, la amilasa se usa en casos específicos de sospecha de pancreatitis en urgencias, pero no tiene sentido pedirla en una consulta general sin síntomas de pancreatitis.
- Marcadores tumorales para chequeos: Los marcadores tumorales en el aparato digestivo no son recomendables para chequeos generales debido a su baja especificidad y sensibilidad, ya que pueden dar falsos positivos o negativos. Estos marcadores se utilizan mejor para seguimiento de tumores ya diagnosticados o como complemento de otras pruebas, pero no de forma aislada.
- Revisar resultados de pruebas sin cita: Es común que los pacientes acudan sin cita a la consulta solo para que el médico revise resultados. Sin embargo, interpretar resultados requiere un contexto clínico completo, incluyendo la historia médica del paciente y otros estudios previos. Aunque se puede hacer un chequeo rápido, es fundamental analizar a fondo los resultados en una consulta estructurada.
- Ecografía para ver el estómago: Los pacientes a veces solicitan una ecografía para revisar el estómago, sin embargo, este procedimiento no es adecuado para visualizarlo. Para examinar el estómago, se utiliza una gastroscopia, mientras que la ecografía es útil para otros órganos como el hígado y la vesícula. La elección de cada prueba depende del órgano y del problema específico que se quiere evaluar.
- Resultados en el ordenador del médico: Aunque muchos centros médicos tienen sistemas informatizados, si un paciente se realiza pruebas en otro lugar, estos resultados no se integran automáticamente en el sistema del médico que lo atiende, por lo que es recomendable llevar los resultados impresos a la consulta.
- Chequeos anuales: En el caso del sistema digestivo, no es necesario hacer chequeos anuales si la persona está sana, salvo por el test de sangre oculta en heces a partir de cierta edad, en función de antecedentes familiares. Para personas con enfermedades crónicas, como la colitis ulcerosa, las revisiones pueden requerir una frecuencia mayor.
- Disolver piedras de la vesícula: Aunque existen disolventes para los cálculos renales, no los hay para las piedras de la vesícula, y si existieran, no se recomendarían. Las piedras de la vesícula pueden obstruir el conducto de salida y ocasionar pancreatitis aguda, una condición grave.
- SIBO. Se ha puesto de moda en las redes sociales el síndrome de sobrecrecimiento bacteriano- SIBO– Si nota que tiene distensión abdominal no se autodiagnostique. Consulte con su médico.
- Test de intolerancias alimentarias. Un consejo muy sencillo: no se deje engañar por estos test que aseguran poder determinar intolerancias a más de doscientos alimentos. Son un timo.
Estos puntos reflejan las ideas erróneas más comunes que muchos pacientes tienen sobre su salud digestiva y aclaran cuándo ciertos procedimientos o tratamientos son realmente necesarios, ayudando así a mejorar la comprensión y la efectividad en el manejo de estos temas en la consulta médica.
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